Escuchar Juicios

Descripción

Concepto

Cada vez que alguien emite una opinión sobe cualquier situación, persona, acción o acontecimiento, emite un juicio. Todo juicio se hace cargo del futuro. Los juicios a la vez que necesarios, son tremendamente delicados. Ellos, dependiendo de quién y como se emiten, ante los mismos hechos, nos abren o nos cierran posibilidades. Si tenemos el juicio que la dirección que alguien imprime a la organización está bien encaminada, estaremos dispuestos a apoyar y a colaborar y tendremos expectativas positivas respecto de los resultados; por el contrario si juzgamos que la dirección en que estamos siendo conducidos no es adecuada, estaremos resistentes y pensaremos en opciones para cambiar de posición o de situación. No por casualidad todos experimentamos una cierta aprehensión cuando nos sentimos “evaluados” en público o en privado, en voz alta o en silencio, con nosotros presentes o ausentes, o incluso cuando se emiten opiniones o juicios sobre asuntos sobre los que estamos comprometidos. Si el candidato de nuestra preferencia es juzgado negativamente por otros, sentimos cierta aprehensión. La persona que emite el juicio estará orientado su acción a un futuro distinto al que a mi me compromete, por ejemplo.
Escuchar juicios de otras personas, muy especialmente si esos juicios se refieren a nuestras acciones o a nuestra persona requiere cierta habilidad. No nos peleamos por los hechos, nos peleamos por los juicios, por las opiniones, por las interpretaciones. Cada vez que alguien emite un juicio, abre o cierra posibilidades en el futuro. Cada vez que alguien emite un juicio hace más o menos posible un determinado futuro.
Sin embargo, emitimos opiniones y sabemos que otras personas pueden y seguramente tendrán opiniones muy distintas sobre las mismas situaciones. Unas pensarán que el proyecto es un buen proyecto, mientras que otras pensarán que no lo es tanto. Unas pensarán que nuestro trabajo es bueno y otras pensarán que no lo es tanto. Por tanto los juicios no son ni verdaderos ni falsos, ya que distintas personas pueden tener distintos juicios y ver las cosas de muy distinta manera. Pero no todos los juicios son iguales en su calidad: Hay juicios fundados o con fundamentos y hay juicios infundados o sin suficiente fundamento. Sabemos sin embargo que dos personas pueden tener juicios fundados sobre una misma situación que apunten en direcciones distintas. Así que pelearse por las opiniones o por los juicios carece de sentido y es totalmente contraproducente.
Así que escuchar juicios, recibirlos también es una actividad que requiere un propósito. Escuchar los juicios que las personas hacemos constantemente sobre cualquier cosa, no solo resulta inútil y desgastante, sino que puede ser corrosivo. Imaginemos un mundo en el que la conversación privada de juicios que todos tenemos por dentro fuera escuchable en altos parlantes por todo el mundo. Sería un mundo lleno de conflictos y distracciones inútiles. Escucho juicios, recibo una evaluación, escucho la opinión de otras personas para hacerme cargo de alguna situación, para superar un problema encontrar las acciones adecuadas para perseguir un determinado propósito. Así como es necesario preguntarse si hacer esto o aquel juicio tiene un propósito, igualmente es necesario preguntarse si escucharlos tiene un propósito. Aprender a escuchar juicios es aprender a escuchar la manera como otras personas observan las mismas situaciones, aprender a ver otros puntos de vista, incluso sobre nosotros y nuestras acciones en el mundo.
La habilidad de recibir o escuchar juicios descansa sobre la habilidad para distinguir los juicios de las afirmaciones, para distinguir las opiniones de la manera como las cosas son. Una parte importante del origen de nuestra aprehensión en la conversación de juicios está en nuestra tendencia a tratar a los juicios como si fueran afirmaciones. Cuando emitimos juicios hablamos mucho más de nosotros mismos, de nuestra manera particular de ver las cosas, que de aquello que juzgamos. Cuando escuchamos juicios de otros sabremos mucho más de quién los emite, de su manera de relacionarse con el mundo y con nosotros mismos, que de aquello que está siendo juzgado. Cuando tenemos la habilidad de escuchar los juicios de otros sabemos diferenciar a la persona que los emite de lo que está siendo juzgado. Sabemos que cuando nos hacemos cargo de los juicios de otros, nos ocupamos más de esas personas y de su relación con nosotros, que de aquello juzgado. Sin embargo, sabemos también que la manera como otras personas observan los acontecimientos y nuestras propias acciones pueden iluminarnos distintos dominios de actuación y distintas posiciones desde las cuales mirar, si estas nos resultan convenientes o poderosas.
El que tiene la habilidad de escuchar juicios cuando lo observamos es como si en silencio estuviera diciendo algo así como:

  • Escucho tu punto de vista con mucha atención.
  • Ahora entiendo la manera como ves las cosas
  • Veré que puedo aprender de lo que me dices
  • Veré como puedo hacerme cargo de tus inquietudes.
  • Si tomas en cuenta los siguientes hechos o argumentos, ¿tu opinión sufre algún cambio?

Por el contrario, el que tiene la habilidad de escuchar juicios evita la siguiente conversación privada:

  • Cómo es posible que pienses eso, que veas las cosas de esa manera
  • No te das cuenta que…
  • No entiendes que…
  • Estás equivocado por esto y por lo otro.

Conductas Observables

En el que tiene la habilidad para recibir juicios o escuchar opiniones de otras personas observamos las siguientes conductas:

  1. Evitan entrar en emociones o actitudes defensivas.
  2. Evita entrar en discusiones.
  3. Escucha con atención la opinión de otras personas.
  4. Busca aprender de los juicios de otras personas.
  5. Sabe descartar, sin incurrir en descalificaciones, las opiniones o juicios que juzga innecesarios contraproducentes.
  6. No se ofende fácilmente.
  7. Sabe hacerse cargo de las inquietudes de otros aunque emitan juicios que en general no comparte.
  8. Ofrece sus puntos de vista sin descalificar los puntos de vista de otros.
  9. Busca colocarse en el lugar de la persona que emite el juicio.
  10. Sabe mantener sus posiciones, cuando esto es necesario. No actúa buscando aceptación.

Actitudes Humanas

Aqui se listan las actitudes humanas que sustentan esa práctica

Desarrollo

Donde Aprender más?

Sobre los Juicios
¿Cómo se fundan los juicios?
Los juicios y su relación con el tiempo
lista de enlaces para lecturas de los participantes

Lecciones Aprendidas

comentarios de los aprendizajes con esta habilidad por parte de la red

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